Llega la última crónica de los Pedales de Lava, cargada de anécdotas, cosas curiosas y hechos graciosos. Como digo yo, esta es la crónica GOLFA-1!!!!
Han pasado ya unas cuantas semanas de la ultima crónica sobre la ruta y hacer esta, para finalizar con el proyecto, era cuestión de tiempo. Pero vayamos paso a paso….
La llegada a la capital Lanzaroteña fue inmejorable. El viaje en avión fue como una seda, pudiendo ya observar desde arriba los encantos de la isla, sus colores y como no, sus famosos volcanes. Que ganas de bajar y empezar la aventura.
Al día siguiente y ya en ruta, la famosa “caída” y todo lo que conllevó. Mas de hora y media en una tienda de bicis esperando a que nos arreglaran el manillar y los frenos que dejé hechos polvo. Un día de autentica contrarreloj para coger el barco camino a graciosa, si no llegamos a coger el barco, nos hubiera tocada coger un “watertaxi” y no creo que fuera muy económico.
Ya en la Graciosa , pudimos cenar esa noche, el plato típico de la isla, las viejas. Madre mía, la de espinas que tenia ese pez, era increíble. La verdad es que tenía buen gusto, pero te pasabas mas rato quitando las espinas que comiendo. Allí y por primera vez, comimos las famosas papas arrugas, con el famoso mojo picon y el mojo verde!!que bueno!!!!
El pescado de Sebas, también era una vieja, resultaba algo surrealista. El decía que el pez no tenia boca, sino pico, como un loro i las escamas eran como la piel de una piña…la verdad que tenia razón, pero será el pez supongo, no??jajajajjaa
El día siguiente en la Graciosa pudimos ver uno de los partidos entre el Barça y el Madrid de este año, y el ambiente era “culé” 100%. Una camiseta blau grana con el nombre de Pedro lo certificaba.
Otra de las cosas que teníamos que hacer siempre , ya sea en la Graciosa o Lanzarote, era comprar agua embotellada. En Lanzarote llueve muy poco al año, pero cuando llueve, lo hace de verdad, y en la Graciosa igual. Es por esta razón que el agua la gente de allí la compran embotellada, y nosotros, pues mas de lo mismo. Eso suponía comprar cada mañana o noche, 3 botellas de litro y medio de agua.
Como cualquier convivencia, y mas haciendo ruta y viendo-nos las 24 horas del día es normal que surjan diferencias o pequeños roces. Solo tuvimos un roce y fue en Caleta de Famara (lugar de culto para los surferos) y fe por una tontería. Sebas quería comer fuera en la playa y yo dentro…y eso provoco una tonta discusión, siendo una moneda la que acabara dictando sentencia….al final todo resuelto, y comemos en la playa!!.
La penúltima noche, cenemos y desayunemos en un hotel de 4 estrellas, ya que el sitio donde teníamos que ir estaba en obras. Que suerte tú!!!!!! De todo y buenísimo!. Curioso fue conocer una chica camarera, que nos pidió propina!!!!que fuerte…..25 céntimos encima!jajajajja pero nosotros como buenas personas aceptemos…
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